Translate

sábado, 7 de noviembre de 2015

La nueva "economía colaborativa"

Hoy escribo sobre un tema no estrictamente gastronómico... por ahora, pero ya verán que todo tiene que ver. Quería compartir unas reflexiones sobre la "economía colaborativa" y lo que hay para perder y ganar en el sector gastronómico.



Economía colaborativa


¿Leyeron el libro, famoso a comienzos de los 2000 "The World is Flat", escrito por Friedman. 

El título hace referencia indirectamente a la teoría que Cristóbal Colón intentó refutar sobre que el planeta era plano. El autor nos intenta convencer de que las cosas no son tan estructuradas como antes de la revolución de internet y que el mundo está lleno de oportunidades porque los mercados son globales. 

Bueno, en algunos puntos tiene razón. 

Pero si vemos que aún casi 1 billón de personas sufren hambre o desnutrición en el mundo, no podemos pensar que está en lo correcto. No todo el mundo está subido a la revolución digital: muchos no tienen ni acceso a la energía eléctrica.

Ahora, llegando ya al 2020 tenemos un nuevo concepto en puerta, la economía colaborativa (definición acá) que se suma a la perspectiva de Friedman: ahora nos podemos ayudar entre todos y pagar más barato. 



Leyeron bien, sí, en pleno capitalismo aparece la fraternidad para disminuir los precios porque podemos evadir a los "malvados" que nos hacen pagar de más... entre ellos los gobiernos.



Eso sí, a cambio tenemos que pagarle algo de lo que ahorramos a los "buenos" que nos venden las apps que bajamos como adictos en el smart phone. Porque si bien mucha gente no tiene acceso a internet ni a saciar sus necesidades básicas, hay unos cuantos que sí (cada vez son más) y esos son los que importan.

Volviendo al tema: sinceramente, a todos nos gusta pagar menos, cómo lo podemos hacer?

Bueno, el smart phone nos permite un montón de cosas con las cuales podemos evitar costos que nos imponen los "malvados"


"Malvado"

Podemos pagar, podemos ubicarnos en el espacio - tiempo, podemos opinar si algo nos gusta o no, podemos consumir o no.

Ejemplo: UBER


Habrán escuchado sobre la polémica de las apps de los taxis en Montevideo: esto es mucho peor, ha causado estado de convulsión en París y otras ciudades (ver acá). Uber te plantea que hagas de remisero o pidas un traslado sin pagar un $ al Gobierno nacional ni municipal ni a los dueños de las empresas de taxis. Sólo un poquito a Uber y al remisero. De esa forma, claro que es más barato. Porque los Gobiernos y algunos empresarios se abusan de su posición de coordinadores de nuestras necesidades de transporte y se llevan una jugosa tajada, mucho mayor que la de Uber. Ahora, es lo mismo que el servicio de taxi??


Ejemplo: EatWith


Para qué vas a ir a un restaurante donde te sirven muchas veces comida mediocre, mala atención y encima muy caro: es mejor ir a cenar a la casa de alguien que te sirve buena comida, te atiende mejor y encima, mucho más barato: ni IVA, ni impuestos municipales, ni seguridad social para nadie. Sólo un buen plato de comida y postre a precio imbatible. De nuevo, nos ayudamos entre nosotros... no?

Y no crean que termina acá, más aplicaciones están apareciendo (VoulezVousDiner, Foodie Shares y quién sabe cuántas más vendrán...ojo empresarios gastronómicos!!) 


Pantalla de la app

Van siguiendo la idea? Creo que tiene aspectos positivos: podemos reducir el poder de quienes nos tienen de rehenes cobrándonos impuestos abusivos o costos exorbitantes porque no había otra forma de conectar a quien presta un servicio con la demanda. El smart phone resuelve todo ese problema, y bienvenido sea.

Hace años que Amazon, eBay y otros están comerciando bienes, pero ahora comienza la era de servicios, entre ellos los gastronómicos: imaginen que un productor / granjero puede conectar directamente con sus clientes sin pasar por el Mercado/Feria/Verdulería de barrio o grandes supermercados.

Un mundo nuevo nos está esperando detrás del teclado, tendremos la capacidad de dar Like??


Te interesa este artículo y querés seguir leyendo?

Aquí los links a posts similares que pueden interesarte:



El futuro de la comida casera








El ascenso de los blogs culinarios






A qué vamos a un restaurante?

No hay comentarios:

Publicar un comentario